DIFERENCIAS ENTRE SEXO Y GÉNERO

En este apartado, vamos a tratar los conceptos de sexo y género. Aunque podemos llegar a confundirlos, existe una distinción entre estos dos términos. Como vimos anteriormente, el sexo hace referencia a una cuestión biológica, es decir, está determinado por la naturaleza y hace referencia a los genitales o al aparato reproductor; el sexo puede ser masculino o femenino. El género, sin embargo, se ha tratado como una cuestión cultural que puede ser aprendida según las prácticas de la sociedad. ¿A qué nos referimos con esto? Nos referimos a ciertas prácticas culturales como por ejemplo: las niñas visten de rosa y los niños de azul o las niñas juegan con muñecas mientras que los niños juegan con coches; y a ciertos atributos o características personales, a saber, las niñas son frágiles y delicadas mientras que los niños son brutos y fuertes. Así se crean los roles de género en la sociedad.

No obstante, ¿de dónde surge todo esto? La primera persona en utilizar el término ‘género’ fue John Money en 1985. Este psicólogo y sexólogo estudiaba la identidad de los individuos hermafroditas e investigaba su comportamiento en la vida sexual. Por norma general, el estatus social de una persona estaba definido según su órgano sexual/aparato reproductor. En el caso del hermafroditismo se generaba un conflicto. La necesidad de establecer un término que explicase esta situación lo llevó a sugerir las expresiones “papel de género” e “identidad de género”. El papel haría referencia al rol que el individuo adoptara en la sociedad, su comportamiento y conducta, su postura o su apariencia, es decir, el factor social; y la identidad representaría el factor psicológico, como el individuo sentiría o pensaría con respecto a su sexo. Todo esto determinaría su identidad sexual y su rol en la sociedad.

Money creía fervientemente que el desarrollo del género dependía en su mayor parte de las influencias sociales. Estos individuos desarrollarían un papel de género, esto es, una manera de comportarse o actuar según el sexo que asumieran (masculino o femenino). Según Money, el concepto de género dependía del concepto de sexo. “Mientras que el sexo se define según las características biológicas, el género es una categoría social que incluye comportamientos que están aceptados o rechazados en la sociedad por ser “masculinos” o “femeninos”. “El papel de género son todas esas cosas que una persona hace o dice para definirse como hombre o mujer”. Por tanto, el género tiene una dimensión tanto social como psíquica y se determina con el tiempo, mientras que el sexo es un factor biológico, algo con lo que se nace. Esta investigación llevaría más adelante al estudio del comportamiento de los individuos transexuales.

Este sistema dualista sexo-género generó un debate complejo que trasciende hasta día de hoy. Esta distinción ha sido planteada desde diferentes puntos de vista: terminológico, filosófico, sociológico, antropológico y médico. Hoy en día existe una gran confusión entre estos dos conceptos. Aunque el binomio sexo/género corresponde al binomio naturaleza/cultura, el término género ha sido utilizado en textos científicos y aspectos biológicos como sustituto de sexo, lo cual ha llevado a causar ambigüedades en su uso. El término género puede ser masculino o femenino solo en su sentido gramatical. En la lengua castellana atribuimos un carácter femenino o masculino a los sustantivos; por ejemplo, la sábana, la moto o la sandía son sustantivos de género femenino, mientras que el edredón,  el coche o el melón son sustantivos de género masculino. Por consiguiente, hablar de género femenino o masculino sería incorrecto en cualquier otro contexto, séase antropológico, sociológico, filosófico, científico etc. Una vez más, el género es algo adquirido, puede variar y alude a las características psico-socioculturales. El sexo es algo natural, invariable y se refiere a las características fisiológicas.

Desde un punto de vista conceptual, cabe explicar que mientras que la sexología es la ciencia que estudia la sexualidad y los asuntos relacionados con el sexo, la generología es la disciplina que estudia los asuntos relacionados con el género.  Aunque hay diferentes opiniones al respecto. Algunos investigadores consideran que dividir estas dos disciplinas solo lleva a la confusión puesto que el campo de la sexología podría cubrir el campo de la generología. Sin embargo, hay estudiosos que las consideran complementarias. Ambas disciplinas estudian identidades, roles, estereotipos, etc. Asimismo, la heterosexualidad, la homosexualidad, la bisexualidad y la asexualidad dependerían del campo de la sexología, mientras que la androginia, la masculinidad y la feminidad formarían parte del campo de la generología.

PATRICIA DÍAZ.

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¿QUÉ ES EL PATRIARCADO?

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Patriarcado es una palabra que hoy en día despierta rechazo e incluso odio. Pero, ¿qué significa? ¿De dónde proviene? La palabra ‘patriarcado’ deriva del griego πατήρ (patḗr), que significa padre y άρχειν (árkein) que significa mandar, es decir, “gobierno de los padres”; y más adelante deriva del latín “patria” que significa descendencia o familia, y “archo”, mandar. Esto hace referencia al poder que ejercía el sexo masculino en el núcleo familiar y, por ende, sobre el sexo femenino. Por tanto, se denomina patriarca al jefe de familia que ejerce toda autoridad. En sociología se entiende como una“organización social primitiva en que la autoridad es ejercida por un varón jefe de cada familia, extendiéndose este poder a los parientes aun lejanos de un mismo linaje”. Hoy en día se califica de patriarcado toda creencia o actitud machista (superioridad del hombre con respecto a la mujer) y se condena bajo este nombre todo tipo de violencia doméstica, acoso sexual, o la diferencia salarial en el trabajo, entre otros.

La historiadora feminista Gerda Lerner explicó en su libro La creación del Patriarcado (1986) el origen de esta organización social, exponiendo la dominación patriarcal desde la Prehistoria hasta día de hoy, y plasmando así la situación de la mujer en la sociedad. Lerner define el patriarcado como “la manifestación e institucionalización del dominio masculino sobre la mujer y los hijos en el núcleo familiar y la extensión de esto en la sociedad en general”. Antes de los tiempos prehistóricos, existían sociedades igualitarias; sin embargo, el modelo de familia patriarcal surge cuando se establece la agricultura alrededor del 3.100 al 600 a. C. Se produce un cambio social, en el que el ser humano pasa de pertenecer a la sociedad nómada y recolectora del Neolítico a una sociedad sedentaria basada en la agricultura. Debido al establecimiento de la agricultura, el pueblo tiene que cultivar los campos. Con el objetivo de obtener más beneficios e incrementar la producción, la labor de la mujer se reduce a su labor reproductiva. Esto ocurre porque cuantos más hijos criara, más beneficios producirían. Más tarde esta labor se endureció. Las familias buscaban más poder y riqueza y muchas mujeres fueron capturadas como esclavas para ejercer su poder reproductivo y dar a luz a niños que enriquecerían a la familia. Esta práctica permitió la creación de la estructura patriarcal en la sociedad en la que los hijos varones heredaban la propiedad mientras que las hijas y mujeres desarrollaban su papel maternal. Esta situación también definió las relaciones entre hombres y mujeres, relegando a la mujer a un segundo plano.

Gerda Lerner negaba las diferencias biológicas entre hombres y mujeres y afirmaba que la separación del hombre y la mujer en diferentes ámbitos o esferas era un constructo sociocultural, como por ejemplo la atribución de cualidades como la fuerza o la delicadeza en los hombres y las mujeres respectivamente. Asimismo, establece que las actividades funcionales y esenciales del Neolítico que aseguraban la supervivencia del ser humano ya no se requieren a día de hoy y afirma que dichas actividades o prácticas deben ser adaptativas, es decir, que deben estar adaptadas a la sociedad del momento.

PATRICIA DÍAZ

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INTRODUCCIÓN AL FEMINISMO

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En este apartado, haremos un recorrido por la historia del feminismo, explicaré brevemente la definición de feminismo y mencionaré algunas figuras importantes del movimiento para así conocer y comprender los motivos del surgimiento del mismo y qué ha sido de él hasta el día de hoy. El feminismo se conoce como un movimiento social e ideológico que busca la igualdad entre hombres y mujeres. Surgió a finales del siglo XVIII, se desarrolló entre los siglos XIX y XX y continúa hasta hoy en día, dando como fruto las conocidas tres olas feministas; por tanto, el movimiento se divide en tres partes.

Tradicionalmente, la mujer era educada para convertirse en un individuo dependiente y abnegado dedicado únicamente al cuidado del hogar, la crianza y a su esposo. Además, se la calificaba de “pasional” e “irracional” frente al sexo “fuerte” e “inteligente”, el hombre. Por ello, se la privaba de los derechos básicos del estado, es decir, derecho de propiedad, derecho a la educación y otros derechos como el sufragio o incluso de tomar decisiones personales. Esta situación no comienza a cuestionarse hasta finales del siglo XVIII cuando surge en Francia la Ilustración, un movimiento intelectual por el cual todos los ciudadanos son iguales independientemente de su clase social, pero que discrimina a las mujeres. Este movimiento desencadena la Revolución francesa, en la que se redacta la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano (1789), aprobada por la Asamblea Nacional Constituyente francesa y en la que no hay cabida para la mujer. Así nace la primera ola feminista, la cual busca la extensión de los derechos del hombre a los de la mujer, y a la que se le llamó feminismo liberal. De esta ola nacen figuras importantes como Olympe de Gouges. Escribió su obra Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana (1791), en la que reivindicaba los derechos de la mujer en protesta a la anterior obra. Por otra parte, la escritora británica Mary Wollstonecraft, conocida por ser la madre de la autora de Frankenstein (1818), Mary Shelley, tuvo mucha repercusión al añadir el género femenino en su obra Vindicación de los derechos de la mujer (1792) en los ideales descritos en su anterior obra, Vindicación de los derechos del hombre (1790). Surge en los países anglosajones un movimiento llamado Sufragismo, por el cual las mujeres reivindican el derecho a voto. Tras décadas de protesta y reivindicación, la mujer consigue el voto en EE.UU en 1920, en Gran Bretaña en 1928 y en España en 1931 (aunque durante el régimen franquista el voto se limitó solo al hombre y en 1977 volvió el sufragio universal), entre otros.

Más adelante surge la segunda ola feminista. La filósofa y escritora francesa Simone de Beauvoir es considerada una de las precursoras y figuras más importantes de esta ola, ya que su obra, El segundo sexo (1949), supuso un hito en la historia del feminismo. En ella Beauvoir verbaliza la situación de inferioridad de la mujer con respecto al hombre en el ámbito social, político y económico, y afirma que el primer paso para adquirir mayor representación en la sociedad es la independencia económica. Asimismo, hace distinción entre los conceptos de sexo y género y establece que el género es un constructo sociocultural naturalizado en la sociedad, pues el sexo hace referencia a una cuestión biológica y el género a una cuestión cultural. Su frase más celebre es “no se nace mujer, se llega a serlo”. Como podemos observar, el anterior concepto de feminismo cambia su forma y, por ende, su definición. La segunda ola se caracteriza además de la lucha social por la mujer, por la inclusión de la clase trabajadora y la inclusión racial, así como las mujeres LGTB. La tercera ola feminista mantiene las mismas bases que la anterior, pero con un énfasis en eliminar los mitos e ideales de belleza y aceptar la naturaleza propia, condenar los abusos, violaciones y la violencia doméstica, y apoyar el lenguaje inclusivo. La definición de feminismo ha sufrido diversas transformaciones a lo largo de la historia, por lo que la escritora e historiadora Estelle Freedman asegura que es más adecuado hablar de “feminismos” en plural.

PATRICIA DÍAZ .

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