SOBRE TÉCNICAS DE MANIPULACIÓN PSICOLÓGICA SEGUNDA PARTE

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Si tuviéramos que detallar algunas técnicas de Manipulación Psicológica tendríamos que empezar por el Paternalismo Benevolente: esto es que, al principio de la captación del adepto, el gurú o un miembro de grupo coercitivo (en adelante GC) se presentará ante la víctima elegida como un “padre bueno”, generando una corriente afectiva con ella, consiguiendo que su angustia existencial disminuya y comience a desahogarse. Este paternalismo se vincula a un Estatus de Superioridad, es decir el captador se sitúa por encima de la víctima a través de los títulos que él mismo se atribuye y que le reconocen los miembros de la secta: Maestro, Gurú, Avatar, etc.  Así mismo el influenciador debe conseguir que la víctima elegida haga Confesiones Íntimas, para disminuir unos problemas y aumentar otros según convenga a la captación. Al contar hechos personales el nivel de angustia disminuye y se siente atendido y querido por otra persona, lo que le resulta muy terapéutico. Mientras el “lobo con piel de oveja” conociendo el interior (cómo es la familia y qué nivel económico tiene, con quien se lleva mejor y peor, y sobre todo cuáles son sus frustraciones, fracasos y miedos) sabrá que elementos tendrá que presionar durante el resto del proceso. Después del contacto inicial invitará al futuro adepto a realizar algún curso, un encuentro o un retiro espiritual. Si asiste todo el GC lo recibe con mucho cariño y lo somete a un verdadero Bombardeo de Amor. En algunas sectas te dicen constantemente “Dios te ama”.

Una vez que el captado ingresa en la secta se le asigna un padre o madre espiritual, que tienen por misión no dejar nunca solos a esa persona para que no se rompa el proceso de obtener confesiones íntimas y responder a todas las dudas que tenga. Las respuestas son simples y fáciles de memorizar, y se caracterizan porque dejan claro que todo lo bueno está dentro del GC y todo lo malo fuera. Respecto de la información que les llega del exterior, ésta es manipulada y acondicionada a los intereses del  grupo o bien es anulada y eliminada. Dentro del GC no existe el tiempo libre, los adeptos pasan horas y horas escuchando sermones, cantando canciones o recitando mantras orientales, escuchando grabaciones con cánticos o leyendo libros propios del grupo sectario.  Los Hare Krishna recitan obligatoriamente 1.700 veces cada día sus mantras, lo que es una forma de “drogar” o aturdir la mente, pierden así la noción del tiempo y del espacio. En ese estado no tienen capacidad de crítica ni pensamiento lógico. El tiempo restante lo emplean en trabajos agotadores, con pocas horas de sueño que no les deja recuperarse física ni mentalmente, y unido a esto tienen una alimentación baja en proteínas y vitaminas, en cambio es rica en carbohidratos, lo que les produce una sensación engañosa de tener energía, pero realmente están débiles.

Puede darse en la secta o GC el uso de drogas o psicofármacos mezclados con la comida, lo que produce trastornos de conciencia. La pérdida de la identidad, la memoria y las pautas de la vida anterior a ingresar en ella, son un objetivo paulatino. Para empezar te cambian el nombre, después tambalean tu memoria con técnicas de inducción al trance y a la hiperventilación y la rotura de pautas anteriores, y todo esto lo consiguen prometiéndote grandes avances en tu vida nueva pero a cambio de renunciar a la anterior. Te piden que renuncies a tu trabajo, a tus estudios, a la familia y a tus amigos. Naturalmente estas renuncias son progresivas y tienen por objeto aumentar la dependencia al grupo sectario. Llegamos al momento en que entran en juego las confesiones íntimas que se obtuvieron en su día, y es ahora cuando los que las escucharon las utilizan para recordar al adepto lo mal que se encontraba y les afirman que sólo encontrarán la solución a sus problemas dentro del grupo. La confesión pública, es decir ante los miembros del GC, tienen un valor exculpatorio para la víctima lo que hace que se sienta mejor y se siga autoconvenciendo a través de esos relatos, de las consecuencias (de tipo mágico) de la desobediencia a las normas del grupo coercitivo. En ocasiones inducen a la víctima a “crisis” histéricas, con importantes estados disociativos, confusión, síndrome de anestesia sensitiva, etc.  que son interpretadas dentro del colectivo como “sanaciones milagrosas” (hasta ahí llega el punto de enajenación mental).Son frecuentes en sectas de tipo pentecostal o africano-brasileñas.

Con frecuencia se lleva un repaso sistemático de todas las mejoras obtenidas por el adepto, señalando que las consiguió por su voluntaria adhesión al grupo y que sin éste nunca hubieran sido posibles. También es frecuente el uso de un código de comunicación particular entre ellos, lo que crea un efecto de “estar elegido” y “ser distinto”, “ser importante” con respecto de la gente, de la sociedad, lo que aumenta la separación de la persona y su dependencia del GC. Dentro de éste la sujeción es progresivamente más intensa hasta llegar a la fobia a abandonar el grupo. Cuando finaliza el proceso de Manipulación Psicológica, les otorgan tareas “muy importantes” dentro del grupo, un premio que consiste en vender poster en la calle, DVD’s, folletos, pedir donaciones económicas y naturalmente la tarea de captar nuevos acólitos. Pero si alguien abandona el grupo o no quiere ingresar en él es sometido a desprecio, denigración y a todos los calificativos dañinos, suponiendo esto  a los que quedan dentro un refuerzo de la idea de ser “un elegido, un privilegiado”. El mundo al revés.  JD

Fuente: Libros varios de la R.I.E.S. ring.c

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