LA ORGANIZACIÓN SECRETA EL YUNQUE EN ESPAÑA (parte 2)

“No aceptan el evolucionismo, son creacionistas. Creo que su misión en España es constituir un lobby conservador fuera del control de la jerarquía eclesiástica. Durante la Transición captaron adolescentes en los círculos carlistas y los ambientes preconciliares de la extrema derecha, pero estos nuevos respiran, sobre todo, ideología neocon”, subraya el profesor de Historia de San Pablo CEU José Luis Orella Martínez. La nueva hornada la componen economistas, abogados, periodistas y militares inactivos situados en la cuarentena y, en ocasiones, emparentados con apellidos tradicionalmente asociados al Opus Dei o a Comunión y Liberación. Son pocos, puede que no más de un centenar, en un país con 100.000 kikos (seguidores del Camino Neocatecumenal de Kiko Argüello), 35.000 miembros del Opus Dei, 5.000 legionarios del Regnum Christi (rama laica de los Legionarios de Cristo) y otros 1.000 de Comunión y Liberación. Son pocos, pero tienen largos e influyentes tentáculos y han encontrado una veta en ese 2,5% de católicos prestos a movilizarse. “En HO crecemos exponencialmente. De los 1.800 asociados de hace dos años, hemos pasado a 4.200 y tenemos ya 200.000 suscriptores que reciben nuestras alarmas y avisos en sus teléfonos móviles, asegura Arsuaga.

Dicen sus detractores que el secreto es la mayor fuerza de ese grupo de borrosos contornos organizativos, ultramontanos en lo religioso y lo político. Les dibujan como una organización obsesionada por capitanear las movilizaciones cívico-religiosas y piensan que si se envuelven en las banderas del Vaticano y de España es para enredar a los obispos en su estrategia y crear una cabeza de playa democristiana dentro del PP. El objetivo último sería trocar en radicalismo político el sentimiento religioso latente en esas protestas.

El lobby de la versión religiosa española del Tea Party (partido conservador estadounidense) despliega sus dotes seductoras sobre los políticos más identificados con la fe cristiana. Jaime Mayor Oreja y Eugenio Nasarre han sido galardonados por HO. No les faltan recursos, sentido del marketing y dominio de las tecnologías digitales con las que han movilizado a decenas de miles de ciudadanos, presionado a los políticos “tibios” y acosado a los “enemigos de la vida y la libertad”; esto es, defensores de las leyes sobre el aborto y el matrimonio homosexual y el derecho a una muerte digna. Aunque cultivan la política y la diplomacia de salón, y lucen elegantes en las galas, su obsesión es reventar las calles de manifestantes airados.

Una mirada retrospectiva en la Red muestra igualmente que a primeros de abril, varias asociaciones de padres objetores a la asignatura Educación para la Ciudadanía (EpC) denunciaron el comportamiento de Profesionales por la Ética. “Ahora nos consta que el movimiento objetor al que pertenecemos está estrechamente vinculado desde su origen a personas que forman parte de una organización o asociación de naturaleza secreta o reservada, cuyo funcionamiento y alcance nos es desconocido”, indicaban.  En el mismo texto, los padres objetores señalaban que habían expuesto el problema al presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Rouco Varela, y que este les había aconsejado que se desvincularan de Profesionales por la Ética. No ha sido el único encontronazo que el grupo ha tenido con otras asociaciones cívico-religiosas. El Foro de la Familia, que lidera Benigno Blanco, expulsó en marzo a los directivos de HO por su intento de capitalizar la manifestación contra el aborto.

El vicepresidente de la asociación Educación y Persona, Fernando López Luengos, doctor en Filosofía por la Universidad Complutense, ha entregado a la jerarquía eclesiástica un informe  con testimonios recabados entre personas que han tenido relación con El Yunque o Bien Común. Algunos católicos se preguntan por qué la Iglesia no exige transparencia a esa organización que tiene en la boca permanentemente a los obispos.

“La Conferencia Episcopal no ha tratado este asunto, pero puede que lo hayan hecho algunos obispos”, admiten fuentes episcopales. “Aunque oficialmente no se ha dicho nada, es verdad que nuestro obispado alertó a los fieles sobre Hazte Oír y demás porque algunos de ellos se habían sentido engañados en su buena fe”, reconoce el canciller del obispado de Getafe, en Madrid, Francisco Armenteros. Dice que el obispo de la diócesis, Joaquín López Andújar, tuvo noticia de la existencia de esa sociedad El Yunque o Bien Común hace ya siete años.

La de EL PAÍS no es la mejor tarjeta de presentación en estos ambientes de derecha radical. “Me repugna El Yunque, pero también la manipulación que ha hecho su periódico de las movilizaciones contra la asignatura EpC”, espeta López Luengos al periodista interesado en conocer el contenido de su informe.

“Allí me encontré con mucha gente de extrema derecha y hasta con carlistas de esos que siguen defendiendo el origen divino del poder. Cuando empecé a ver complicidades y cosas raras, consulté con un sacerdote amigo, quien me explicó que detrás de esas sociedades pantalla había una organización secreta interesada en infiltrarse en las estructuras de poder. Me alarmé, pero luego hable con el arzobispo de Toledo, monseñor Antonio Cañizares, y él me indicó que continuara, que esas personas hacían un buen trabajo. Un día no pude más y les pregunte a mis jefes si eran del Bien Común. No me lo negaron, lo que me dijeron fue que eso no era asunto de mi incumbencia; pero ¡claro que lo era!, ¿cómo vas a trabajar en un proyecto si no sabes a qué y a quienes sirves?”, indica el antiguo colaborador de una de las plataformas.

“Si se tratara de una sociedad secreta, sería gravísimo que hubieran instrumentalizado a un obispo, pero si fueran un lobby, la cosa sería legal y, por tanto, diferente”, apunta una fuente episcopal. “Me consta que monseñor Rouco les siguió la corriente hasta que se dio cuenta de que eso no era un juego y que esta gente trata de controlar amplias áreas de la sociedad y de la Iglesia”, asegura un profesor universitario que sigue colaborando en una de las empresas del lobbyfundamentalista católico.

La pregunta clave es quién los financia. ¿De dónde salen los miles y miles de camisetas y gorras, los alquileres de autobuses y de hoteles para sus actos y premios, los sueldos de los nuevos liberados y colaboradores, la compra de los equipos multimedia, las nuevas sedes? Hay quien supone que el dinero viene del otro lado del Atlántico: México o Arizona, quizá de las fundaciones norteamericanas Carnegie y Goldwater, pero Arsuaga lo niega. “Sale de las pequeñas cuotas de nuestros asociados y de las aportaciones de donantes”, responde. Según el presidente de HO, su asociación ingresó en 2008 unos 350.000 euros, y en 2009, 800.000, una cifra que el presente ejercicio debería sobrepasarse ampliamente habida cuenta del “incremento exponencial” de asociados. Disponen, pues, de un amplio margen de maniobra presupuestario, ya que en HO hay únicamente seis puestos remunerados y sólo uno a tiempo completo. “El dinero lo gastamos en las campañas. Ahora, por ejemplo, vamos a repartir, gratis, 100.000 ejemplares del libro Proyecto Zapatero, crónica de una asalto a la sociedad”, anuncia Arsuaga.

“Hablar de El Yunque, o del Bien Común como se dicen ahora, puede parecer una broma, algo inocuo y pintoresco, pero tiene su riesgo, créame, porque ellos son poderosos. Lo he comprobado. Te pueden cortar las alas profesionalmente, y quizá algo más. Prométamelo: nadie debe saber que estoy hablando. No soy un héroe”, pide una persona que trabaja en uno de esos medios supuestamente controlados por el Bien Común. Así que también el miedo guarda ese secreto a voces. Ya dijo Voltaire que “la religión mal entendida es una fiebre que puede terminar en delirio”.

JD

Fuente: EL PAÍS edición impresa. 2-Enero-2011 Autor: José Luis Barbería

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