III PREMIOS BLANCO NEGRO Y MAGENTA 2019.

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Nuevo Ágora, tuvo un agradecimiento dentro de la ceremonia de entrega de premios un año más.

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CUANDO LAS SECTAS SALEN DE CAZA.

El gurú de una secta o uno o varios miembros de ella, con ojos de halcón, saldrán de caza, buscando captar personas y siempre lo harán con nocturnidad y alevosía. Se acercarán a los jóvenes, también a los adultos solitarios que necesiten amor y compañía, con una sonrisa y mucha simpatía, y estudiarán sobre la marcha sus características psicológicas valorando si son captables. Se presentaran en el momento adecuado como unos “amigos” dispuestos a ayudarles en todo, y les prometerán que pueden disminuir sus sufrimientos, su soledad, y convencerlos de que pueden ser felices. En el caso de los jóvenes apelarán a que sus padres son muy autoritarios y constantemente les dicen lo que tienen que hacer, o que sus profesores o jefes en el trabajo son unos tiranos causantes de sus desgracias, animándolos a que dejen sus estudios o renuncien a su empleo. ¿Por qué? Porque el Gurú, el líder, es el dios supremo que lo puede todo y deben confiar en sus enseñanzas, las cuales normalmente están al margen de lo conocido, lo cotidiano y común. Te convencerán de los beneficios de ser veganos, de usar la “medicina” ayurveda (milenaria en la India pero no homologada a la medicina oficial de occidente, la que se enseña en las facultades de Medicina), de tener tus hijos, tus partos en tu propio domicilio o en la comuna sectaria, con sólo la ayuda del Gran Gurú que todo lo sabe…, poniendo en peligro la vida de la parturienta y de la criatura. Cuando las personas ya están captadas y son adeptos a la secta las cosas empiezan a cambiar. Sabemos por la mayoría de los exadeptos a ellas, que no eran libres durante la pertenencia al grupo sectareo; estaban limitados o anulados por parte del líder y/u otros miembros, de su libertad de actuar siendo así receptores de abusos sexuales, estafas, dominio, etc. Este comportamiento se denomina Persuasión Coercitiva (P.C.), y es violencia, comparable a la violencia de género pero más sutil, con un tacto que se nota menos que la coacción. La P.C. es la puerta para cometer otros delitos contra las víctimas de las sectas. Hay muchas técnicas de dominación de la voluntad, una de ellas es la hipnosis, que consiste en una limitación o anulación de la voluntad que sin afectar a la integridad psíquica produce una falta de libertad. La hipnosis sin consentimiento es un acto similar al concepto de violencia pero más tenue,  progresivo e indirecto (violencia de guante blanco). Si esta se practica sin la autorización de la persona hipnotizada constituye un delito de coacción penada con tres años de prisión. Si la P.C. causa daños como tener al adepto sometido durante décadas a la voluntad del líder y/o grupo sectario  tiene pena mayor, pero cuando conlleva trastornos mentales, estafas, etc. , el Código Penal no tiene establecidas penas, por lo que es necesaria una Ley Anti-Sectas. Un líder sectario condenado por coacción a pena de cárcel, con buen comportamiento a los dos años se le aplica el tercer grado y ya puede salir los fines de semana, y si realiza algún curso de rehabilitación social puede salir de lunes a viernes a las siete horas y regresar a las veinticuatro, con lo que tiene tiempo para continuar con sus actividades sectarias. Con estas penas tan bajas 350 sectas campan a sus anchas por España y 2000 por internet haciendo y deshaciendo a su antojo con personas vulnerables a la Persuasión Coercitiva.  Fuente: www.elespanoldigital.com /J. Navascues/ J.D. – ESPAÑA.

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